Guía hacia la conversión
  • 11
  • jun

En el mundo del marketing digital suele escucharse a menudo eso de “quien tiene un blog tiene un tesoro“. Un blog actualizado por supuesto. El hecho de publicar posts periódicamente hace que tus contenidos se posicionen de forma cada vez más óptima en los buscadores. A más contenido, más páginas indexadas que aparecerán en las búsquedas que tu público objetivo haga a través de determinadas palabras clave.

Por lo tanto… ¿si tenemos un blog, seremos los mejores en Google?

Los milagros no existen. No vale con escribir cualquier cosa. Un contenido de calidad para tu blog tiene que cumplir determinadas características. Concretamente a través de la técnica AIDA. Y no, no estamos hablando de ninguna gurú del marketing digital. AIDA es el acrónimo de las palabras Atención, Interés, Deseo y Acción.

AIDA, el elixir del copywriter

En primer lugar tus textos deben despertar la atención de tu público objetivo. Ya sea a través de un título atractivo, el tema que le presentas, y/o imágenes que conecten con el usuario. Tras despertar la curiosidad del usuario, llega el interés. Mantener su atención logrando que se sienta identificado con tu mensaje. Llegado a este punto, el usuario ya debe intuir que el producto o servicio del que le estás hablando puede ser la solución a su necesidad. Una vez has despertado su deseo, es el momento de conducirlo hacia la acción. A través de un call to action, puedes hacer que el lector concluya su experiencia realizando la tarea que tu desees: que comente el post, que se subscriba a la newsletter, o que compre el producto o servicio que le estás vendiendo.

En definitiva la técnica AIDA no es más que una guía para acompañar al usuario en el proceso de conversión que deseas lograr a través del contenido de tu blog.

 

Abel González

Departamento de Marketing